El espectro
Como un aparecido,
hasta tu alcoba llegaré sin ruido,
y a favor de lo obscuro,
me acercaré a tu lecho junto al muro.
Y te daré, alma mía,
Besos más fríos que la luna fría;
caricias de serpiente
que se arrastra en un mármol torpemente.
Al llegar la mañana ,
lívida luz profana,
te hará ver que mi sitio está vacío
y al parpar con la mano tendrás frío.
Otros, por la ternura
reinan en tu hermosura
yo, solapado y quedo,
reinaré por el miedo .
Carlos Baudelaire (1821 – 1867)
Advertisement
20 enero 2010